Muchas me pedisteis por redes sociales que os contara mis experiencias con la lactancia materna y hoy me he animado a escribir.

Iré por partes (por hijos básicamente) y después generalizaré con los dos casos para resumiros mis sentimientos.

Lactancia materna con Pasqual

Con él empezó todo… La vida familiar, el primer hijo, los primeros miedos, las primeras preguntas… Así que el inicio fue el más difícil o eso pensaba yo.

Nació 👶🏻 a las 16h por inducción. Lo puse al pecho a los pocos minutos y, si no recuerdo mal, le costó un algo más cogerse a uno de los pechos, pero por lo general bien.

La subida de leche fue “durilla”. Se me hizo molesta por los puntos pero en sí la lactancia avanzaba. Al ser ya en casa lo llevé bastante bien y nos acomodamos a la nueva vida facilmente. Como no tuve grandes molestias ni grietas tampoco se me hizo doloroso el comienzo.

Comía cada 3 horas (a veces por la noche espaciaba a 4) pero estaba una vida entera enganchado… 😔 Se llenaba hasta los topes hasta que, cuando le hacía eructar, regurgitaba 3/4 partes de lo que había tomado. Era un show cuando salíamos de casa.

Como cogía mucho peso no nos preocupaba pero sí que es cierto que era un poco rollo.

Durante el día lo soportaba pero por la noche me podía el sueño y me desesperaba. No recuerdo cuantas veces cambiaba las sábanas a la semana…

Sobre el tema cólicos, tuvimos unas semanas bastante críticas en las que a partir de las 18-19h empezaba a llorar y no había forma de calmarlo.

Entre los 3 y 4 meses tuve que dejar paulatinamente la lactancia… La vuelta al trabajo no me permitía seguir con ella.

Sinceramente, no me importó. Sentía que era muy dependiente de mi y me absorvía la vida… Me sentía fatal por sentirme así (valga la redundancia) pero no podía remediarlo.

A Pasqual tampoco le importó mucho, era (y es) un tragaldabas y cuando conseguimos encontrar la leche de fórmula que le funcionara, todo fue sobre ruedas. En las primeras pruebas volvimos a los cólicos por el tema de la leche pero conseguimos controlarlo.

Con la alimentación complementaria siguió igual. Comiendo de todo y genial, la verdad.

A día de hoy, ya hablando de alimentación en general, está en una racha (3 años) un poco boba con las comidas y a veces no quiere probar cosas nuevas, pero por lo general come muy bien.

Lactancia materna con Aina

Los segundos son diferentes, muchas ya lo sabéis. (El tercero me parece que se debe criar solo… xD)

Aina nació 👶🏼 a las 15:15h y, al igual que su hermano, no tuvo problemas de enganche. Incluso se pasó las primeras horas de vida mamando sin parar. Los familiares más cercanos solo la conocieron de lado el primer día porque no consitió separarse del pecho xD

En esta lactancia materna conocí a mis grandes enemigos, los entuertos… 😖

Los llegué a odiar, por mucho que las enfermeras me decían que eran buenos para el retorno del útero a su estado natural.

Con la llegada a casa le acompañaba la subida de leche, que como con su hermano no me costó mucho llevar adelante. Muchos sujetadores sucios al día y poco más. Los discos desechables eran mis grandes aliados.

Aina comía cada 3 horas, aunque la mayoría de veces, durante el día, la despertábamos porque se la pasaba durmiendo. Durante la noche aguantaba 4 horitas más o menos y la verdad es que nos hicimos a ella más facilmente.

El “problema” de Aina era que comía poco rato o que se saciaba pronto (en comparación con su hermano) por lo que nos preocupaba. Si a esto le sumábamos que no aumentaba mucho su peso y en los percentiles siempre iba bastante justa… Me pasé desde el primer mes de vida hasta los 6 preocupada con la lactancia materna de Aina sin que ella diera ningún síntoma de preocupación. Así somos las madres.

Cada vez que acudíamos al pediatra nos ponía en alerta con el peso… Llegué a aborrecer la consulta de la seguridad social. Los protocolos de alimentación que tenía no estaban en consonancia con las recomendaciones de la OMS y aún así se empeñába en que Aina “necesitaba un empujón”.

Aina no ha sido llorona. Ha dormido genial día y noche. Apenas se ha quejado de cólicos. Era una santa.

Pero la sombra del peso nos perseguía…

A los 4 meses nos mandó el pediatra cereales… Sinceramente no queríamos dárselos pero una bajada de peso repentina nos acobardó y terminamos cediendo…

No sirvió para absolutamente nada!! Aina siguió en percentiles bajos y apenas engordó. Me hizo sentirme aún peor ya que ni con estas.

Cuando llegaron los 6 meses empezamos a introducir la alimentación complementaria y aquí fue donde Aina remontó.

Es imposible explicar si la lactancia materna le era insuficiente (lo dudo) o que simplemente su cuerpo no necesitaba más y por eso ella estaba estupenda de ánimos y actitud.

Con Aina no tuve la necesidad de dejar la lactancia materna por motivos de trabajo ya que al hacerlo desde casa seguimos con ella.

A los 6 meses la combinamos con la alimentación complementaria y todo siguió estupendamente. Cuando se despertaba por la mañana tomaba pecho, a media mañana otra vez, al medio día comía salado y antes de la siesta volvía a mamar. Por la tarde merendaba y por la noche cenaba cereales para antes de acostarse hacer la última toma de pecho.

Lo llevé genial porque era súper rápida mamando. Daba gusto salir de casa porque ni te enterabas.

Conforme nos acercábamos a los 12 meses dejó algunas tomas. Solo hacía la del “desayuno” y la de antes de la siesta.

Hasta que llegó un día que me di cuenta que si no le ofrecía, ella directamente pasaba de mi… Y me agobié muchísimo. Pensaba que se terminaba y me negué a ello.

Todas las mañanas le ofrecía. Antes de la siesta, también. A la hora de acostarse, igual…

Y nada… Le falto decirme: mamá, ya está bien, quiero la independencia (con lo de moda que está ahora 🤣)

Me di cuenta de que estaba haciendo la tonta y decidí no ofrecer pero no negarselo si ella me lo pedía…

Desde el primer día de mi decisión que ya no he vuelto a darle pecho. Mi cara sigue siendo un poema cuando lo cuento. Pero es que ni en momentos de crisis, llantos, golpes, etc. me lo ha pedido.

En resumen…

Dos lactancias fáciles, ya que escuchando lo que me cuentan otras mamis soy una afortunada por no tener mastitis, grietas, ni tener que hacer colecho por supervivencia.

Aún siendo diferentes, una no me costó dejarla y la otra se fue sola 😂, en las dos me he sentido cómoda y han sido experiencias realmente placenteras para mi.

A día de hoy, y habiendo pasado un tiempo, no cambio por nada las dos lactancias que he tenido, ni las decisiones tomadas, ya que son las que nos han hecho equivocarnos o acertar y con ello, crecer.

Admiro a las madres que consiguen llevar una lactancia materna prolongada durante años, ya que muchas de ellas lo pasan realmente mal en momentos concretos, pero creo que cuando “todo pase”, tanto lo bueno como lo malo, lo verán como una experiencia positiva.

Y sobretodo admiro a las que deciden sobre su lactancia. Tanto si dan pecho como si alimentan a sus hijos con leche de fórmula, merecéis todo mi respeto y apoyo.

Os dejo unos enlaces de interés si estáis en plena lactancia materna y que, en su momento, me ayudaron muchísimo:

LactApp

Compatibilidad de medicamentos con la lactancia

La Liga de la Leche

Alba Lactancia Materna

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7 comentarios

  1. Hola Lucía,
    Desde mi ignorancia y como madre primeriza, ¿por qué no queríais darle cereales a tu niña a los 4 meses? Mi hijo tiene 2 meses y medio y ya me dijo el pediatra de la Seguridad Social que a los 4 meses nos daría las pautas para comenzar con los cereales también.
    Saludos.

    1. Hola Nadia,
      La OMS recomienda que la lactancia sea exclusiva hasta los 6 meses (ya sea materna como artificial).

      1. Hola Lucia, en efecto sea cual sea la decisión de la madre, ante todo respeto y apoyo. Hace un tiempo comentaste que comenzarias Baby Led Weaning con Aina, quería preguntarte qué tal. Soy tecnico dietista y me gusta mucho este método pero quisiera saber tu opinión como madre. Un besito!

        1. Pues me gustaría profundizar en el tema pero los inicios fueron fatal y tuvimos que pasar a las papillas… Al tener percentiles bajos tampoco pudimos apostar al 100% por este método.
          Mi intención es contaros el tema con sus diferentes fases y ahora mismo está cenando solo trozos y comiendo, dependiendo del menú de medio día, también. Por eso he preferido esperar.

          1. Ya me imagino que depende del niño. Entiendo que quieras esperar, esperaré impaciente tu opinión como madre. Una compañera de trabajo ha optado por este método y en su caso ha ido bien pero tampoco lo pudo hacer al 100% debido a motivos laborales . Lo más importante si te sirve mi opinión profesional es que lo mejor es adaptarse a lo que mejor le vaya al niño y si sus padres y entorno come saludable el tomará ejemplo de ello, empiece con pures o con este método.

    2. No soy madre todavía pero si dietista que le interesa mucho la alimentación infantil. No soy partidaria de esos cereales porque no son necesarios, son productos alimenticios inflados de azúcar y como bien dice Lucia con la lactancia materna es el único alimento que necesita un bebe hasta los 6 meses. También puedo entender lo desesperante que es ver que tu hijo no gana peso , no se complicado decidir en estos momentos.

      1. Hola,
        De ahí viene nuestra repulsa también a darle ese tipo de cereales y más antes de los 6 meses. Opino igual que tú y nuestra elección fue buscar marcas ecológicas que no suelen contener azúcar. Al final nos decidiomos por HIPP.

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